Si vives en Estados Unidos y cotizaste al IMSS antes de julio de 1997, la ley te sigue reconociendo el derecho a una pensión mensual de por vida, pagada por el IMSS y actualizada con la inflación. Nosotros la recuperamos y la gestionamos por ti, desde Guadalajara.
Juntó 1,015 semanas en México antes de irse. Creía que ese esfuerzo ya no valía nada. Su diagnóstico mostró lo contrario:
Su pensión sube cada año con la inflación, protege a su esposa con pensión de viudez, y al pensionarse le devuelven además el ahorro de su AFORE.
Estimado orientativo conforme a la Ley 73 del IMSS y Modalidad 40. El número exacto sale de tu constancia oficial de semanas — eso es el diagnóstico.
*Estimado orientativo en pesos de 2026, calculado con la fórmula de la Ley del Seguro Social de 1973 (arts. 167-168), UMA vigente y cuotas de Modalidad 40 publicadas en el DOF. No constituye promesa de rendimiento; el monto oficial lo determina el IMSS mediante resolución. Tu diagnóstico usa tus semanas reales y es por escrito.
Con tu NSS (o tu CURP si no lo tienes) obtenemos tu constancia oficial de semanas, confirmamos tu régimen de Ley 73 y te entregamos por escrito tu proyección: cuánto invertirías y qué pensión alcanzarías. Decides con números, no con promesas.
Te reincorporamos al IMSS para recuperar tus semanas y reactivar tus derechos; después cotizas al máximo que permite la ley durante los años previos a tu retiro. Nosotros gestionamos cada alta, cada pago y cada comprobante — tú solo cubres un pago mensual, todo incluido, desde EE.UU.
Al cumplir 60, tramitamos tu pensión por cesantía en edad avanzada. Cobras en México o desde EE.UU., de por vida, con aumento anual por inflación y protección para tu familia.
Gallardo y Rodríguez S.C., contadores y asesores patrimoniales en Guadalajara, parte de ContadoresRP — Rodríguez Pérez Contadores.
Las empresas globales nos confían su cumplimiento en México.
Cada pago genera línea de captura oficial del IMSS a tu nombre. Recibes cada comprobante. Nada queda en la fe.
El diagnóstico te dice exactamente dónde estás parado: tus semanas reales, tu proyección de pensión y tu calendario de inversión. Si los números no te convienen, te quedas con tu estudio y no pasa nada.